De la LISMI a la Ley General de Discapacidad (LGD) - Emiser Facility Services
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De la LISMI a la Ley General de Discapacidad (LGD)

El 7 abril de 1982 se aprobó la Ley de Integración Social de los Minusválidos (LISMI), una ley que supuso un cambio de mentalidad en materia de integración laboral para las personas con discapacidad.
Como consecuencia del incumplimiento continuado de la ley por parte de las empresas, en el año 2000 se promueve el Real Decreto 27/2000, que establece una serie de medidas alternativas con carácter excepcional, para que aquellas empresas que justifican la imposibilidad de contratar directamente en plantilla personas con discapacidad, puedan cumplir la ley.

En 2014 se aprobó la Ley General de los derechos de las personas con discapacidad y de su inclusión social (conocida como Ley General de Discapacidad o LGD) – RDL 1/2013 de 29 noviembre –, que es un texto legal que armoniza 3 normas: la LISMI (1982), la LIONDAU (2003) y la Ley de Infracciones y Sanciones (2007), que eran las disposiciones que daban respuesta a los derechos que la Constitución confiere a las personas con discapacidad.

Con la nueva norma se deja atrás el siglo XX, y con él, términos como “minusválido”, adoptando un nuevo lenguaje al referirse a “personas con discapacidad”.

Según la Ley General de Discapacidad, en su artículo 42.1, aquellas empresas que emplean a 50 o más trabajadores están obligadas a que, al menos, el 2% de éstos tengan el certificado de discapacidad (porcentaje de discapacidad igual o superior al 33%).

 

Medidas Alternativas

Las medidas alternativas son un mecanismo que propone la LGD para facilitar a las empresas el cumplimiento de la ley evitando la contratación directa cuando se justifica la dificultad para incorporar trabajadores con discapacidad en su propia plantilla.

  Motivos de excepcionalidad

  • Imposibilidad de los servicios públicos de empleo o de las agencias de colocación para cubrir la oferta de empleo presentada por la empresa con una persona con discapacidad.
  • Cuando existan, y así lo acredite la empresa, causas de carácter productivo, organizativo, técnico o económico que motiven la especial dificultad para incorporar trabajadores con discapacidad a la plantilla de la empresa.

   Cómo se cumple la Ley a través de Medidas alternativas

Una de las medidas alternativas para el cumplimento de esta ley, en caso de que no pueda contratarse directamente a las personas con discapacidad, es la contratación de servicios con un Centro Especial de Empleo.

En Emiser Facility Services estamos dedicados a la inserción social. Estamos calificados como Centro Especial de Empleo desde 1990 con un claro objetivo de integración de personas con “diversidad funcional” al mundo laboral a través de los servicios que prestamos a nuestros clientes.

Si tienes alguna duda o consulta, contacta con nosotros llamando al 938 46 61 11 o déjanos un mensaje en el siguiente formulario de contacto.

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